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Las mentiras derrumban el imperio de los influencers

Las cuentas falsas, la compra de seguidores y los me gustas falsos no hacen más que inundar las redes sociales. Y los primeros afectados son las marcas.

Los influencers piden mayores presupuestos en función de sus seguidores, y el fraude de estos es un problema creciente en la industria. 

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Más de 20 millones de personas trabajan como influencers en todo el mundo. Un negocio que mueve ya más de 1.000 millones de euros y que llegó para reinventar el mercado de la publicidad.

Fraudes que derrumban imperios

No es la primera vez que la figura de los ‘influencers’ está en entredicho, y posiblemente no sea la última.

En los últimos tiempos hemos visto cómo un hotel de Dublín vetaba el acceso a todos los influencers después de que una youtuber pidiera cinco noches gratis a cambio de publicidad.

Sin embargo, pocos casos son tan sintomáticos del nuevo panorama como el de Arii, una influencer estadounidense de 18 años con las orejas de soplillo y 2,6 millones de seguidores en Instagram.

Su primera foto la subió en septiembre de 2017 y hoy acumula 139.651 megustas.

Tantos followers, tantos likes y tantos comentarios, que decidió lanzar su propia línea de ropa.

Pero Arii no ha vendido ni 36 camisetas, el mínimo para encargar los pedidos.

«Hola, me rompe el corazón tener que escribir este post», admitía el otro día en un mensaje (ya borrado) en el que reconoce su fracaso. «Sabía que iba a ser difícil, pero me estabais dando tan buen feedback que pensé que a la gente le gustaba y lo compraría. Nadie mantuvo su palabra así que la empresa no va a poder atender los pedidos de la gente que sí hizo alguna compra y eso me rompe el corazón» (Emoji de corazón negro).

Su confesión tuvo 35.788 likes, aproximadamente 35.770 más likes que camisetas vendidas.

Entre una cifra y la otra hay una gigantesca burbuja inflada sobre la industria del postureo.

El año pasado, H2H presentó un estudio para analizar el estado del sector en España y las conclusiones son demoledoras.

En 2018 las marcas de España invirtieron 35 millones de euros en campañas con influencers, un 400% más que en 2017. 

La mitad de esa inversión no tuvo ningún retorno y sin embargo las previsiones dicen que el negocio en nuestro país superará los 100 millones este año. La burbuja no deja de crecer.

El truco es sencillo (y barato). Internet está repleto de páginas web que permiten comprar seguidores en cualquier red social para engordar tu influencia. Por menos de 10 euros puedes conseguir 10.000 nuevos followers.

Por 75 euros, 100.000. Tener 10.000 likes en tu última foto cuesta unos 18 euros y ganar 500 maravillosos comentarios, menos de 50 euros.

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Isabel Cisneros