Salud

Electrodos en el cerebro pueden ayudar a tratar la obesidad y la depresión

Como último recurso, los médicos especialistas, decidieron instalarle un dispositivo eléctrico en el cerebro. Aunque se trataba de una terapia invasiva conocida como estimulación cerebral profunda.

Es el caso de una paciente llamada Anna que pasó gran parte de su vida deprimida y buscando
diversos tratamientos que pudiesen ayudarla a bajar de peso que en algún momento llegaría a 183 kg.

Tomó antidepresivos, se sometió a psicoterapia e incluso experimentó la terapia electro-convulsiva, que consiste en pasar la electricidad a través del cerebro. Tratamientos que tendrían efectos por períodos cortos y después, se deprimía nuevamente.

Una vez que los psiquiátras decidieran recurrir a la terapia de estimulación celebral profunda que se utiliza para tratar el Parkinson desde 2002, los resultados en Anna fueron sorprendentes.

La estimulación cerebral profunda (ECP) utiliza un dispositivo llamado neuroestimulador para transmitir señales eléctricas a las áreas del cerebro que controlan el movimiento, el dolor, el peso y el estado de alerta.

El tratamiento no solo ayudó en su depresión, sino que perdió un 50% más de peso del que había logrado con los tratamientos anteriores: hasta 2,8 kilos al mes.

Se han tratados pocos caso con obesidad como los de Anna, utilizando la estimulación cerebral profunda, siempre como una medida de último recurso ya que no debe usarse por ahora como un tratamiento generalizado para la obesidad y se realiza salvo excepciones cuando ninguna otra técnica ha dado resultados. Siendo además un tratamiento muy costoso e invasivo.

Luego de conocer estos casos especiales, la ciencia realizará profundas investigaciones al respecto y la esperanza es que pronto se comprueben, a todas luces, los efectos positivos de la terapia cerebral profunda tanto para tratar la depresión como la obesidad.

Atamayca Jiménez 

Fuente:
BBC Mundo