Nueva York

El icónico restaurant de Grand Central en New York cierra sus puertas por la crisis

El Grand Central Oyster Bar & Restaurant suspendió sus servicios por la crisis de la pandemia del covid-19.
Grand Central
Imagen: Jazz Guy

Fundado en 1913, el reconocido restaurante Grand Central Oyster Bar de Nueva York anunció el cierre de sus actividades a consecuencia de la pandemia del coronavirus.

Luego de reanudar sus actividades en interiores con una capacidad de 25% de aforo el pasado 30 de septiembre, el Grand Central Oyster Bar decidió no seguir con sus actividades debido al impacto que ha generado la crisis económicas en sus ingresos.

Desde que inició el confinamiento total en la ciudad de Nueva York hace siete meses, el Grand Central Oyster mantuvo sus puertas cerradas, con el proceso de flexibilización inició sus actividades, sin embargo, el peso de la crisis pudo más.

“Queridos amigos, han sido siete meses de mucho desafío desde la última vez que tuvimos su compañía en el restaurante. Cuando reabrimos en septiembre buscábamos la oportunidad de servirles de nuevo, y llenar sus corazones, y el de nosotros, con alegría y hacer lo mejor. Sin embargo, hoy tenemos que cerrar de nuevo debido a la poca demanda causada por la pandemia del COVID-19”, escribieron los accionistas en un comunicado.

A pesar de que la reapertura el pasado 30 de septiembre fue un día de grandes ingresos para el Grand Central, el consumo disminuyó los días posteriores, “el 30 de septiembre fue nuestro mejor día y después disminuyó”, así lo dijo a The Post, Ingber, el chef ejecutivo durante los últimos 30 años.

Gran parte de los ingresos del Gran Central Oyster Bar se deben a los turistas que llegan a Nueva York en esta temporada pero con los cierres y la pandemia del coronavirus, no ha podido suceder. Lo que significa una gran pérdida para el histórico restaurante que cuenta con más de 400 asientos.

Este restaurante ha sido popular por décadas en la ciudad de Nueva York. Fue el primero que se fundó en la reconocida estación Grand Central, y tiene un amplio significado cultural tanto para los neoyorquinos como para los turistas, empresarios y viajeros, quienes se encargan de darle vida a esos asientos.

El anuncio dejó a entender que es posible que el restaurant Grand Central Oyster vuelve a abrir sus puertas en un futuro, cuando la ciudad de Nueva York pueda mover nuevamente su economía, aunque el comunicado no detalló una posible fecha de reapertura.

Por su parte, el restaurante espera que su propietario, la Autoridad Metropolitana de Transporte, MTA, pueda otorgarle un respiro en el pago de su alquiler, “estamos esperando una reunión de la junta de la MTA el 21 de octubre y esperamos que nos perdonen un poco el alquiler”, dijo la gerencia del Grand Central Olyster.

Los cierres impiden la recuperación de Nueva York

Grand Central

A medida que avanzan los días, más son los cierres de los establecimientos que las reaperturas. La economía neoyorquina sigue en una cuerda floja siete meses después de iniciada la pandemia del coronavirus.

Con los restaurantes y hoteles cerrados, las festividades y eventos cancelados, parece que a Nueva York le costará mucho más recuperarse que lo pronosticado por los experto en economía y finanzas.

Para principios de septiembre, una buena noticia sacudió a la industria de restaurantes en Nueva York, los dueños podrían activar sus espacios interiores a partir del 30 de septiembre. Aunque la noticia fue bien recibida por gran parte de restaurantes, algunos dueños advertían que el 25% de la capacidad en los interiores no sería suficiente para recuperarse.

Una semana y varios días después, muchos pequeños negocios y grandes restaurantes como el Grand Central Oyster Bar han cerrado sus puertas hasta nuevo aviso por la crisis económica que atraviesa la Gran Manzana.

Los nuevos brotes registrados en más de 10 vecindarios de la ciudad de Nueva York, han generado que las autoridades tomen nuevas medidas de restricción para evitar la propagación del virus por más zonas de la ciudad. Los pequeños negocios y restaurantes en estas zonas afectadas temen por su continuidad por las limitaciones impuestas para contener los nuevos casos.

Con la industria de restaurantes en picada, y con el sector turismo paralizado, la Gran Manzana lucha para mantenerse a flote en frente de una crisis que no da tregua. Mientras el país todavía se encuentra enfrentando la pandemia del coronavirus, los estados se preparan para recibir el otoño e invierno, donde se estima que los contagios aumentarán.

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