Nueva York

Club de comedia en New York demanda al gobernador Cuomo

Un club de comedia del Upper West Side, en New York, demandó a Cuomo, alegando que la orden de cerrar el local hace casi un año violaba la Constitución.

Clubes de comedia demandan a Nueva York por cierres

De acuerdo a los reportes de The New York Post, la demanda alega que Cuomo ha aplicado de forma desigual las restricciones de cierre al levantar algunas de las limitaciones a restaurantes y cines, mientras que el club se ve obligado a permanecer cerrado.

Dani Zoldan, propietario de Stand Up New York y el ensayista viral James Altucher, detallaron al Post que aunque “los cines, los teatros, las iglesias, los locales para eventos de bodas, casinos, restaurantes, etc, tienen permiso para reabrir en Nueva York”, “a los locales de comedia no se les permite reabrir”.

Según indicaron al medio, la aplicación desigual priva a los propietarios de los derechos garantizados por la 14ª Enmienda, que garantiza la igualdad de protección de la ley a todos los ciudadanos estadounidenses.

“Es extremadamente frustrante, sobre todo últimamente, ver cómo todo se abre a nuestro alrededor”, comentó Zoldan.

Básicamente, todos los sectores están abiertos en este momento en alguna medida, pero por alguna razón los clubes de comedia y los locales de música siguen cerrados”, añadió.

Zoldan añadió que el negocio ha recibido poca o ninguna orientación del estado o del gobierno federal sobre cuándo podrá volver a abrir.

De acuerdo a lo informado por el portal ilovetheupperwestside.com, la demanda fue aupada por el candidato a gobernador por el Partido Libertario en 2018 y presentador de The Sharpe Way, Larry Sharpe, quien convenció a Zoldan para que demandara a la administración de Cuomo.

Zoldan ha sido reconocido en el estado por sus esfuerzos en tratar de revitalizar la industria de la comedia, celebrando pop ups secretos, fuera del local, en parques, azoteas y estaciones de tren.

Incluso, el propio Elon Musk lo reconoció públicamente tras un tuit publicado el 13 de enero señalando que era vital “legalizar la comedia”, lo cual finalmente reforzó su confianza para seguir adelante con la demanda. Sharpe también puso a Zoldan en contacto con James Mermigis, su abogado.

Conocido como el “abogado anti-cierres“, Mermigis ha presentado más de media docena de demandas contra el estado, el gobernador Cuomo y el alcalde de NYC Bill de Blasio, en nombre de las pequeñas empresas de Nueva York, incluyendo teatros, salas de billar, centros de entretenimiento familiar, restaurantes y gimnasios.

Locales deben lidiar con los pagos diferidos de alquileres

Aumenta el aforo en negocios y restaurantes de New Jersey

Aunque se han levantado algunas restricciones para paliar un poco la crisis dejada por la pandemia, los restaurantes y demás locales deben lidiar con los estragos ocasionados por el coronavirus en la ciudad.

Medidas como el aplazamiento de los pagos de alquileres, fueron una solución en su momento, pero estas se convirtieron en la soga que está terminando de ahorcar a los propietarios de estos establecimientos.

Según detalla Eater New York, muchos de los restaurantes de la ciudad suscribieron acuerdos de alquiler diferido con sus propietarios para evitar el pago de elevados alquileres cuando los ingresos cayeron durante la pandemia.

Pero ahora, con algunos negocios que deben un año de alquiler y sin un camino fácil de recuperación económica a la vista, es poco probable que esos restaurantes puedan devolver ese dinero, informó el Real Deal.

Según una encuesta de la NYC Hospitality Alliance realizada en diciembre, el 37% de los 403 restaurantes de la ciudad aceptaron aplazar el pago de sus alquileres durante la pandemia, para devolverlos más adelante. Pero no es necesariamente una gran estrategia de supervivencia

El propietario de un restaurante del Upper East Side dijo a Real Deal que su casero le ofreció aplazar los pagos mensuales del alquiler del restaurante, que ascendían a 48.000 dólares.

El propietario del restaurante, que calificó los pagos de alquiler aplazados a Real Deal como “una eventual sentencia de muerte”, terminó por no aceptar el trato debido a la enorme cantidad de dinero que se habría acumulado y al eventual plazo de reembolso.

El propietario del restaurante, cuyo nombre no se ha dado a conocer, acabó cerrando el local del UES el pasado otoño.

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