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El Papa lucha para combatir corrupción en el Vaticano

Acaba con la corrupción dentro del Vaticano es uno de los principales objetivos del Papa Francisco.

El Papa lucha para combatir corrupción en el Vaticano

El papa Francisco emitió este jueves 30 de abril una nueva ley anticorrupción en el Vaticano. El decreto exigirá, principalmente a los cardenales y administradores, cumplir con una serie de requisitos antes de asumir cargos de administración en la Santa Sede.

Son medidas que llegan justamente en medio de un escándalo de abuso financiero que sacude al Vaticano, lo cual ha causado la renuncia de algunos de sus administradores.

El objetivo de estos nuevos mandatos establecidos por el Papa Francisco es incrementar transparencia en el manejo de las finanzas de la Santa Sede.

Entre las normas anticorrupción emitidas por el papa Francisco están que los cardenales y administradores del Vaticano deberán declarar periódicamente que solo invierten los fondos conforme con la doctrina cristiana. 

Además, deberán comprobar que no están siendo investigados penalmente ni ocultando dinero en paraísos fiscales o por fraude; y no podrán  aceptar regalos, cuyo costo sea mayor a 40 euros o 48 dólares, según reseña un artículo publicado por Univisión.

Con este procedimiento, el Papa asegura estar decidido a arreciar en su compromiso de “adecuarse a las mejores prácticas para prevenir y combatir la corrupción en sus diversas formas”.

El nuevo reglamento

La Carta Apostólica publicada por el Papa Francisco que incluye el nuevo reglamento, expresa que los cardenales jefes de dicasterio que ejerzan funciones de administración jurisdiccional activa o de control y vigilancia cada dos años, “deben firmar en el momento de la incorporación al cargo o a la función y una declaración en la que igualmente certifican que no han recibido condenas definitivas por delitos dolosos en el Estado de la Ciudad del Vaticano o en el extranjero”.

De la misma forma, deben demostrar que no se han beneficiado en relación con los mismos de indulto, amnistía, perdón y otras medidas similares o han sido absueltos de los mismos por prescripción.

De diferentes maneras y formas

El Papa Francisco advirtió en el documento que “la corrupción, sin embargo, puede manifestarse de diferentes maneras y formas incluso en sectores distintos al de las contratas, y por ello las normas y mejores prácticas a nivel internacional prevén obligaciones particulares de transparencia para las personas que ocupan puestos clave en el sector público con el fin de prevenir y combatir, en todos los sectores, los conflictos de intereses, las prácticas clientelistas y la corrupción en general”.

La nueva ley subraya que quienes ocupen obligaciones dentro de la administración de la Curia no incumbirán en procedimientos penales pendientes o, “en la medida en que el declarante tenga conocimiento de ello”, a investigaciones por delitos de participación en una organización delictiva, corrupción, fraude, terrorismo o relacionadas con actividades terroristas, blanqueo de capitales procedentes de actividades delictivas, explotación de menores, formas de tráfico o explotación de seres humanos; y evasión o elusión fiscal”.

Otras exigencias del decreto papal circunscribe el juramento de un convenio en el que se compromete a no poseer por sí mismo ni a través de terceros inversiones en paraísos fiscales, reiterando que todas sus inversiones son acorde con la doctrina social de la Iglesia.

Asimismo, la lista de prohibiciones contempla que no pueden invertir en fábricas de armamentos, poseer, por medio de terceros, dinero en efectivo o inversiones, incluidas las participaciones o intereses de cualquier tipo en empresas y negocios en países incluidos en la lista de jurisdicciones con alto riesgo de blanqueo de capitales o de financiación del terrorismo.

Los ocupantes de estos cargos de confianza en el Vaticano tampoco deben poseer de manera premeditada bienes inmuebles que vengan de actividades lícitas y no sean el fruto o el beneficio de un delito.

El Papa también anunció que asumirá labores de control y vigilancia, y revisión sobre la veracidad de la fe presentada por quienes aspiren a cargos para la administración del Vaticano.

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