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Piden evitar saludar con el codo porque no se guarda la distancia

Ahora ni con el codo es seguro saludar. El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, recomendó este domingo, por medio de un retuit, dejar los saludos con el codo en estos tiempos de coronavirus.

Lo que al principio de la pandemia en marzo fue admitido para que simbolizara un saludo entre dos personas, ahora la OMS lo desaconseja, dado que saludarse con el codo no permite guardar la distancia de seguridad.

“Al saludar a la gente, es mejor evitar chocar el codo porque te pones a menos de un metro de distancia de la otra persona. A mí me gusta poner la mano en el corazón para saludar a la gente estos días”, sugirió.

Con el aislamiento social por el nuevo coronavirus, las relaciones interpersonales quedan limitadas de los saludos convencionales: nada de manos, nada de abrazos y nada de besos.

De hecho, una de las imágenes de los primeros días de la crisis del coronavirus fue la de la modificación del saludo, con fórmulas más asépticas que el contacto de las manos, como el choque de codo o de pies, que se popularizó a través de canciones y mensajes en las redes sociales, también entre los políticos.

Piden evitar saludar con el codo porque no se guarda la distancia

Ahora lo más conveniente es evitar el contacto físico al saludarse y se pueden utilizar otras formas seguras, como saludar con un gesto de la mano o inclinar la cabeza o el cuerpo, que suele ser una costumbre de los asiáticos.

Una leve inclinación o juntar las manos como en el rezo, son formas habituales de saludarse en algunos países asiáticos como Tailandia y Japón, y estos desde el inicio de la pandemia son un ejemplo del distanciamiento social recomendado por la Organización Mundial de la Salud, OMS, en tiempos de COVID-19.

El director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias del Ministerio de Sanidad, Fernando Simón, pide que los niños y los abuelos no se abracen, porque sería someter a los mayores a un riesgo innecesario.

“Psicológicamente es magnífico dar abrazos a todo el que se pueda, pero tenemos que entender que estamos en una situación de riesgo que no va a durar siempre. El abrazo se podrá dar en el momento en que se pueda dar”, recalcó el epidemiólogo.

También los psicólogos han alertado de las secuelas que este tiempo de aislamiento tendrá en la sociedad y las barreras a la hora de saludar, ya que nos van a recordar a menudo que todo es diferente, que el miedo a un contagio va a imponerse a los manuales de buenos modales y a los usos y costumbres del saludo.

Existen multitud de variaciones en el saludo según la cultura o la zona geográfica en que se practique, incluso entre países fronterizos o de diferentes regiones del mismo país se observan cambios, como ocurre con los besos en la mejilla, que suelen hacerlo en España es habitual que sean dos, uno en cada una, y en su vecina Francia son comunes los tres ósculos. Pues bien, esto es distinto.

En la iglesia esto igual ha cambiado

Como lo ha hecho también el rito de ‘dar la paz’ en las celebraciones religiosas.

El sacerdote Juan Carlos Sánchez, de la pequeña Diócesis de Ciudad Rodrigo, Salamanca, ha reflexionado sobre los previsibles cambios que conllevará la presencia del coronavirus en los oficios religiosos, a la hora de comulgar, de dar la mano al feligrés de al lado o de sentarse a una mayor o menor distancia.

De la misma forma, la Conferencia Episcopal Española acaba de dictar sus propias normas en este sentido, que implican entre otras restricciones: pilas de agua bendita vacías, fieles con mascarilla, mayor número de misas para evitar gran afluencia o no pasar el cestillo.

Igual que en los saludos iniciales, también en las despedidas se echará en falta el contacto físico, ese ‘hasta pronto’ acompañado de un apretón de manos o un abrazo, pero de un tiempo a esta parte, y no sabemos hasta cuando, el coronavirus dicta la pauta; manda y da y quita salud, reseñó Efe.

Piden evitar saludar con el codo porque no se guarda la distancia

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