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El Departamento de Salud quiere analizar las aguas residuales en EEUU para detectar coronavirus

El Departamento de Salud y Recursos Humanos estaría buscando contratistas que puedan desarrollar un plan para analizar el 30% de las aguas residuales de Estados Unidos y actuar como un “sistema de alerta temprana” para detectar posibles brotes de coronavirus.

aguas residuales

Un contrato publicado por el Departamento de Salud, expone que la vigilancia de las aguas residuales es capaz de detectar un incremento en los contagios de coronavirus de 5 a 11 días antes que las pruebas para detectar el virus, detalla CNBC.

“Los datos y análisis proporcionados por la vigilancia de aguas residuales del contratista ilustrarán una imagen más completa de las tendencias de COVID-19 a nivel local y comunitario, donde los casos clínicos se habían reportado peligrosamente por debajo de lo esperado, lo que llevó a una propagación sin control. Esto puede ser particularmente útil para las comunidades que carecen de instalaciones de prueba o suministros de prueba, o para comunidades en las que la demanda de pruebas sigue siendo baja por otras razones”, expone el aviso de solicitud de cotización por parte del Departamento de Salud.

Esta vigilancia serviría de apoyo para la detención temprana del coronavirus. El aviso detalla que la vigilancia no solo “ayudará a guiar la estrategia general de reapertura”, sino que además funcionará como un mecanismo de alerta temprana “para eventos de reaparición local para permitir una contención rápida”.

Los expertos en epidemiología han usado durante un largo tiempo la vigilancia de las aguas residuales para detectar otras enfermedades infecciosas, como la poliomielitis, esto principalmente porque las personas que se infectan con el virus, lo eliminan por medio de los desechos fecales, por lo que se puede localizar en las aguas residuales.

La inspección de las aguas residuales ya se ha venido haciendo en Estados Unidos. Universidades, ciudades y estados del país han implementado sus propios esfuerzos para usar el estudio de las aguas residuales como un “indicador” para detectar brotes de coronavirus.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades habían informado hace un mes que se encontraban en la búsqueda de una asociación para establecer un mecanismo de supervisión de las aguas residuales del país.

Por su parte, Dave Larsen, epidemiólogo de la Universidad de Syracuse, quien además lidera su propio equipo de trabajo para extender la vigilancia de aguas residuales en Nueva York, informó que se ha adelantado a brotes de coronavirus en al menos tres campus universitarios.

Además, Larsen indicó que ha recibido fondos del Departamento de Salud del estado de Nueva York para su programa. Añadió que su programa de vigilancia de las aguas residuales está presente en 14 condados en el norte del estado de Nueva York y 15 instituciones como los campus universitarios.

“La vigilancia de las aguas residuales es un método rentable para capturar el nivel de propagación en una comunidad determinada”, dijo el especialista.

“Si podemos documentar la ausencia de transmisión, entonces podemos aliviar el miedo que existe con una pandemia y lograr que la gente se involucre de manera segura y responsable. Pero también cuando la transmisión aumenta, tiene esa advertencia temprana para decir, reduzcamos la escala a través de un simple aviso de salud pública”, agregó.

Aguas residuales en Estados Unidos

La planificación de esta vigilancia de las aguas residuales iniciará con el montaje de una red que contará con aproximadamente 100 plantas de tratamiento de aguas residuales en 42 estados del país para poder monitorear los brotes de coronavirus en las aguas residuales para unos 36 millones de estounidenses, según detalla CNBC.

De acuerdo a lo que detalla el aviso del Departamento de Salud, la primera fase iniciará este próximo 30 de septiembre, y tendrá una duración cerca de ocho semanas.

El gobierno central podría tener la opción de expandir el programa para 320 plantas de aguas residuales, lo que reprenseta más de 30% de la población o 100 millones de estadounidenses, agrega el aviso.

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