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Alimentos que parecen sanos, pero no son nada saludables

Alimentos que parecen sanos pero no son nada saludables

Habitualmente consumimos alimentos que creemos que son saludables, bien por su confuso etiquetado o bien por desconocimiento de sus ingredientes y añadidos, pero realmente no lo son.

 Cuando acudimos a un supermercado a hacer la compra debemos evitar esos estantes que no encajan en nuestra definición de saludable, pero hay algunos alimentos que parecen sanos y están incluidos en montones de regímenes, pero no son nada saludable.

Fiambre de pavo

La carne de pavo es baja en grasa y rica en proteínas por lo tanto podríamos considerarla como saludable, pero si la compramos procesada, es decir en forma de fiambre de pavo, pechuga de pavo o similares, sus valores nutricionales se ven alterados.

Por este motivo debemos prestar mucha atención a la composición de este procesado porque no es igual de saludable un fiambre que contenga el 40% de carne de pavo que el que tenga más de un 90%.

Además, no debemos olvidarnos del contenido en azúcares, sal, féculas, leche en polvo, jarabes o proteínas de soja, que actúan como conservantes y para dar textura al producto y esto no es recomendable para una dieta sana.

Si consumes este tipo de alimentos, debes elegir el que tenga más alto porcentaje de carne y menos ingredientes añadidos. Lee bien el etiquetado o si lo compras ‘al corte’ pregunta a tu charcutero de confianza y que compruebe el etiquetado del producto.

Yogur desnatado edulcorado

El yogur es un alimento saludable, pero un yogur desnatado y edulcorado ya no lo es. A este tipo de yogur se le ha quitado la grasa de la leche y se ha endulzado con edulcorantes.

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Por una parte, al quitar la grasa se puede compensar la pérdida de textura y palatividad con otros ingredientes que no deberían de estar en un yogur; además, la grasa tiene un efecto saciante que puede resultar positivo porque necesitaremos menos cantidad.

Y por otra parte, los edulcorantes no resultan favorecedores para nuestro intestino y no nos aportan ese efecto saciante que nos hace comer un poquito menos.

Pan de cereales

Recuerda que por muchos cereales que contenga, sigue siendo pan, muy rico en carbohidratos y si no lo específica, no es integral, con lo que las harinas refinadas lo convierten en una opción menos saludable que los panes integrales, aunque esté hecho con varios cereales.

Zumo de frutas

Su consumo es sano siempre que sea esporádico y no como sustituto de la fruta fresca.

Aunque la fruta es un alimento saludable, cuando la consumes en zumo has utilizado, normalmente, más piezas de las que te comerías enteras y así has consumido más cantidad de azúcares, además de privarte de la fibra beneficiosa para tu intestino que aportan las piezas de fruta.

Resumiendo, el zumo tiene menos nutrientes y menos fibra que la fruta y, además, su poder saciante es muy inferior a si comieras la misma cantidad de fruta.

No hace falta recordar que, si tomas o das a tus hijos zumo, debes elegir SIEMPRE un zumo natural a uno procesado.

Tortitas de arroz

Este ‘snack’, que suele consumirse como un tentempié a media mañana o por la tarde, viene siempre con la etiqueta de bajo en calorías por lo que, a priori, podemos pensar que es una opción saludable para picar entre horas, pero no te hagas ilusiones, además de que no te van a saciar como tus esperas, puede que consumas más de una ración.

A esto súmale que pueden contener exceso de sal, aceites saturados e ingredientes refinados, por lo que no debes de olvidarte de leer toda la información nutricional en su etiquetado.

Cereales de desayuno o granola comercial

Los cereales de desayuno o granola están muy vinculados a dieta sana, sin embargo, las opciones comerciales son de calidad muy inferior a la que esperamos, aun cuando llevan el sello que certifica que son un producto vegano.

Hasta las opciones “fitness” que suelen tener más fibra poseen una enorme cantidad de azúcar en su interior.

Siempre hay mejores alternativas naturales como copos de avena, quínoa inflada u otros que podemos usar en reemplazo de cereales de desayuno comerciales.

Snacks de frutos secos (fritos y salados)

Los frutos secos son alimentos de excelente calidad nutricional, colmadas de grasas saludables para el organismo, fibra y proteínas vegetales que brindan saciedad.

Sin embargo, un snack frecuente también usado como aperitivo es el mix de frutos secos envasados que suelen ir fritos y salados.

Estas alternativas no sólo son más concentradas en grasas debido al proceso de fritura sino que además, poseen una gran cantidad de sal y pueden tener azúcares añadidos como en este caso, los anacardos fritos Hacendado.

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Una mejor alternativa es tostarlos en el horno de casa o consumirlos como tal ni bien retiramos su cáscara.

Jarabes y siropes

La opción a la miel y al azúcar que suelen usar quienes son veganos son jarabes y siropes sin ingredientes ni intervención animal en su producción. 

Sin embargo, tal como lo señala la OMS, los jarabes y siropes son azúcares libres, se absorben rápidamente y por ello, se recomienda reducir su consumo a un 5% de las calorías diarias de forma ideal.

En su reemplazo, mejor acudir a endulzantes como la stevia o edulcorantes sin calorías de origen artificial que son igualmente seguros y la mayoría de ellos 100% veganos.

Bebidas vegetales saborizadas

Las bebidas vegetales son la alternativa más usada a la leche en quienes no consumen alimentos de origen animal.

Y aunque sin sabor añadido pueden ser una opción aceptable, aquellas bebidas con sabor suelen presentar mucho azúcar en su interior.

Así, la bebida de soja sabor vainilla  posee cerca de un 10% de azúcar añadido, derivado de azúcar propiamente dicho y fructosa libre que se ha vinculado a diferentes enfermedades metabólicas debido a que incentiva la acumulación de grasa abdominal.

En estos casos, nada mejor que escoger bebidas vegetales sin sabor, sin azúcares añadidos siempre que sea posible.

Ensaladas de fast food

A diferencia de las ensaladas caseras, las que nos ofrecen en locales de comida rápida que son la única alternativa que suelen tener los veganos en muchos fast food resulta de escasa calidad nutricional.

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El agregado de salsas o de ingredientes fritos como los dados de pan o croutones vuelven a estas ensaladas más calóricas que las patatas fritas y pueden concentrar elevada proporción de azúcares así como una cantidad apreciable de sal en su interior, cuyo exceso en nada beneficia la salud del organismo.

Entonces, las ensaladas de fast food no son lo que parecen sino que aun siendo alternativas veganas pueden resultar de muy mala calidad nutricional.

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