Lifestyle

¿Hambre o ansiedad? Así puedes calmar el apetito compulsivo

El estrés y la ansiedad usualmente nos desemboca en un apetito fuera de lo común que hace que acabemos ingiriendo alimentos muy por encima de lo que necesitamos.

Aquí te dejamos algunos consejos para calmar ese apetito compulsivo.

Aprendiendo a identificar la ansiedad

Debemos aprender a identificar cuándo realmente tenemos hambre porque nuestro cuerpo necesita comer, y cuándo es una cuestión de ansiedad, es que, en definitiva, tenemos que controlar si no queremos sumar calorías innecesarias a nuestra ingesta diaria.

Lo primero de todo, deberíamos saber si realmente estamos sufriendo de ansiedad para lo cual, vuestro médico es el que mejor os podrá ayudar.

El caso es que uno de las consecuencias de sufrir esa ansiedad, entre otras, es precisamente ese apetito fuera de lo común.

¿Cuántas veces te has encontrado en la cama sin poder dormir y solo piensas en comer?

¿Cuántas veces estás aburrido en casa y lo único que hacer es comer una cosa tras otra sin poner freno? Efectivamente, eso es ansiedad.

Algunos especialistas han llamado a ese fenómeno “la alimentación emocional”.

Cuando sufrimos un ataque de ansiedad, nuestro cuerpo reacciona generando sensación de hambre y comiendo nos encontramos mejor.

Llenamos un vacío, aunque solo sea momentáneamente porque, en realidad, nos estamos engañando.

Trucos para combatir la ansiedad

Para empezar, hay algunos que apuestan por llevar un control de esos ataques de ansiedad.

Haciendo una especie de libro diario que te servirá para identificar los momentos que te lo causan y poder tomar cartas en el asunto.

Sin embargo, más allá, podemos dar unas cuantas pautas van en la siguiente línea:

Haz más ejercicio

Sí, el ejercicio nos ayuda a calmar nuestras emociones, a segregar la hormona de la felicidad, a sentirnos mejor con nosotros mismos y, en general, a ser más conscientes de lo que es más saludable para nosotros.

Por ello, lo mejor es elegir alguna actividad que nos guste, ya que, además de ayudar a calmarnos, nos mantendrá ocupados además de notar mejoras en nuestro cuerpo.

No te saltes las comidas

Es muy importante, de hecho los hay que recomiendan hacer hasta 5 y 6 comidas al día con un máximo de tiempo entre ingestas de 3 horas.

Esto nos ayudará a que nuestro cuerpo a estar activo y, por lo tanto, a no sentir esa hambre atroz en la próxima comida.

Elige bien los alimentos

5 alimentos para aliviar el estrés

Siempre es mejor elegir esos que son más saciantes que indiquen a nuestro cuerpo que no tiene hambre.

Podemos apostar por alimentos que directamente ayudan a controlar la ansiedad, que van desde los arándanos, a los espárragos verdes, espinacas o aguacates, entre otros.

Una buenísima opción para no comer esas cosas que son menos recomendables es no comprarlas.

Si no las tienes a mano, no podrás comerlas.

Bebe más agua

Mantenernos hidratados es una manera también de controlar el hambre. Y es que un truco para identificar si realmente tienes hambre es tan sencillo como beber agua.

Cuando el cuerpo se siente deshidratado provoca sensación de hambre, por lo que, si bebes un vaso de agua y al rato sientes hambre, sí, lo es, pero si pasa lo contrario, simplemente era sed.

Tómate las cosas con calma

Es fundamental vivir un poco más relajados y saber controlarnos. Comer tranquilamente y sin prisas es una cuestión básica para controlar el hambre. También descansar en condiciones, dormir 7 u 8 horas al día es muy importante.

Además, es importante relajarse, no ser muy estricto con uno mismo.

Concedernos algún capricho de vez en cuando que nos hará ganar en felicidad y a controlar mejor nuestro estado emocional.

Lee aquí: Escribir pensamientos positivos te ayuda a reducir el estrés

Isabel Cisneros