La Calle TV en el Mundial

El retiro de Mesut Özil: cuando el racismo empaña el fútbol

Mesut Özil anunció su retiro de la selección de Alemania debido a las duras críticas que
recibió por aparecer en varias fotografías junto al presidente turco Recep Tayyip Erdogan
en plena campaña electoral.

El jugador alemán de 29 años, expresó vía Twitter: “Con mucho dolor y después de muchas consideraciones sobre lo acontecido, no seguiré jugando para la selección alemana mientras tenga este sentimiento de racismo e irrespeto“.

En una de las rubricas también aparece el jugador Ilkay Gundogan,quien, igual que Özil, es de origen turco. Ambos fueron muy criticados, especialmente tras la prematura eliminación de Alemania del Mundial Rusia 2018.

El mánager de la selección alemana, Oliver Bierhoff, y el presidente de la Federación Alemana de Fútbol (DFB), Reinhard Grindel, llegaron a reprocharles que no hubieran explicado su proceder antes del Mundial, lo que se interpretó como una forma de echarles las culpas por la eliminación.

Te puede interesarAprender a perder: la inteligencia emocional detrás del fútbol

Les acusaron de falta de lealtad, y el propio Bierhoff, dijo: “Debíamos haber pensando en privarnos de él deportivamente“, refiriéndose a Özil.

El futbolista, criticó duramente el proceder de los medios y la falta de apoyo por parte de la DFB.

Las imágenes se interpretaron como un apoyo explícito a la campaña por la reelección del presidente turco, quien mantiene unas relaciones tensas con la canciller Angela Merkel.

No obstante, el seleccionador, Joachim Löw, decidió mantenerlo tanto a él como a Gündogan en el equipo nacional, mientras Merkel había expresado su deseo de que la afición dejara de abuchearles cada vez que entraban al terreno de juego.

Özil, se refirió a las imágenes en cuestión: “No tiene que ver con la política o las elecciones, tiene que ver con el respeto a la más alta función del país de mis padres. Mi oficio es jugador de fútbol, no político, y nuestro encuentro no era ninguna aprobación de una política u otra“.

La intolerancia racial es materia pendiente de atender en el fútbol. Aquí recordamos varios tristes episodios de racismo que han manchado al hermoso deporte rey.

1.- Mario Balotelli

Balotelli ha sido víctima de racismo en varias ocasiones, incluso se le ha visto llorar por ello. Dentro o fuera de la cancha le han gritado insultos por su color de piel e incluso en un partido contra el Nápoles que ganó con el Milán, los aficionados después del juego vendieron camisetas con la leyenda “Milanistas, aunque Balotelli se lave con lejía, seguirá apestando”.

2.-. Samuel Eto´o

El Barcelona visitaba al Zaragoza en la Romareda, de las gradas comenzaron a escucharse cánticos racistas contra Samuel Eto’o, molesto por esta situación el camerunés amenazó con abandonar la cancha, algo que Rijkaard impidió.La multa para el equipo local fue de 9 mil euros.

3.- Anton Ferdinand

Ferdinand recibió un insulto racista del también futbolista John Terry quien lo llamó “jodido negro de mierda”. Este caso se resolvió en los tribunales, Terry perdió la capitanía de la selección inglesa y se disculpó públicamente con Ferdinand por la agresión realizada.

4.- Selección de Corea del Sur

En los Juegos Olímpicos de Londres, la selección surcoreana de futbol fue víctima de una amenaza racista de parte del jugador suizo Michel Morganella, quién twitteó “¡Voy a dar una paliza a todos los coreanos del Sur! Menudos retrasados mentales”, esto le valió ser expulsado de la Villa Olímpica por la misma delegación de Suiza.

5.- Patrice Evra

Evra sufrió tres acciones racistas de parte de Luis Suárez en un partido entre el United y Liverpool, lo llamó “negro” de manera ofensiva en más de siete ocasiones. Suárez le dijo que lo llamaba negro “porque eres negro” y luego le dijo “no hablo con negros”. El uruguayo fue castigado con una suspensión de ocho partidos y una multa de 40 mil libras, además tuvo que disculparse con Evra por su acción.

El racismo entre los aficionados, es un racismo integrado, se piensan que pueden estar insultando durante 90 minutos y una vez acaba el partido pueden dejar de ser racistas”, explica Jacinto Elá Eyene, exfutbolista ecuatoguineano.

El ex jugador afirma: “Me he encontrado en partidos en los que me llamaban negro y al finalizar venía un aficionado a felicitarme por el partido y familiares me contaban que esa persona había estado llamando negro durante todo el partido”.

Elá, quien jugó en la liga inglesa y también en el fútbol español, señala que lo más molesto era que sus propios compañeros no estuvieran involucrados, “te piden que te tranquilices, que no hagas caso y piensas ¿Cómo que no pasa nada, es que si suben ellos a la grada también me insultarían así?” y asegura “no tienes apoyo de tus compañeros, te toca defenderte solo, porque a ellos no les afecta”.

Para que se proceda a una investigación y posterior sanción, el árbitro debe registrar los insultos en un acta, y junto a sus asistentes, plasmar una constancia de lo que sucede en el campo. Es decir el equipo arbitral tiene la responsabilidad de informar los incidentes de racismo.

En ocasiones, los árbitros simplemente no registran estos hechos. El Código Disciplinario expone que entrará de oficio solo si se recoge en el acta o en virtud de una denuncia oficial del equipo, algo que pocas veces sucede. Entonces actuaría el Comité de Competición.

Este Código considera “muy grave” cualquier acto racista y recoge multas para el jugador infractor de entre 18.000 y 90.000 euros y de cuatro a diez partidos de sanción.

Atamayca Jiménez