Fashion

Chanel apuesta a una imagen sobria y minimalista en la Paris Fashion Week

Un año después de la muerte de Karl Lagerfeld, la nueva directora creativa de Chanel apuesta a una imagen sobria y minimalista en la Paris Fashion Week.

video

La firma ha querido desligarse de los fastuosos escenarios tan característicos del káiser, imposible olvidar el casino, el supermercado o la playa que ideó, para apostar por una imagen más sobria y minimalista.

Perder espectacularidad y ganar simplicidad, parece ser la consigna que la francesa Virginie Viard, al frente de la “maison” Chanel desde hace ya un año que ha puesto en marcha en el seno de la firma, que este martes desveló una pasarela de blancos y negros, siluetas fluidas y un punto adolescente.

Chanel

Sin que esto signifique en absoluto que haya caído en la sencillez aburrida, sino que expresa “libertad, energía y el deseo absoluto”, como los puntos clave de una presentación marcada por el “romanticismo, pero sin florituras”.

Viard ha recurrido a las raíces de la firma y a los diseños más icónicos de la propia Coco como inspiración.

El binomio blanco y negro ha sido el absoluto protagonista de un show en el que los trajes de chaqueta, especialmente de tweed, vuelven a convertirse en el look insignia de la maison.

Chanel

Minimalismo atemporal, sí, pero con prendas frescas como crop tops, pichis, minifaldas pantalones slouchy o unas maravillosas medias blancas con el logo de Chanel bordado que nos atrevemos a calificar del próximo objeto de deseo del street style.

Lo mejor de la Ciudad de la Luz

La histórica maison francesa ha sido durante mucho tiempo una defensora de celebrar lo mejor de la Ciudad de la Luz.

Bajo el mando de su fundador homónimo y su predecesor, Karl Lagerfeld, la alegría de vivir del Barrio Latino, la seducción de Montmartre y el bullicio de Le Marais han inspirado su sensibilidad de diseño.

Y Virginie Viard, que es una fiel administradora de la marca, ha seguido su ejemplo, imbuyendo su colección otoño 2020 con motivos que celebran el río sinuoso.

Chanel
Imagen WEB Chanel

Esto fue más visible en la puesta en escena de la pista de aterrizaje en el histórico Grand Palais, un lugar que Chanel reconfigura a efectos maravillosos estacionalmente, en donde las modelos salieron, a veces en parejas y trillizos, en una pasarela sinuosa hecha para parecer agua cristalina.

Reflejaban los bancos del Sena

Estaban flanqueados por plataformas curvas en niveles blancos que reflejaban los bancos del Sena, que, a lo largo de la generación, ha visto una buena cantidad de idas y venidas.

Después de todo, fue el mejor curso de comercio y viajes a lo largo de la Revolución Francesa, la Era Industrial y la Belle Époque.

Como resultado, el río también fue la base para los piratas, escalafones de alta mar a los que Viard hizo referencia a lo largo de su alineación sartorial.

Chanel y su ejército de botas de caballero

Había un ejército de botas de caballero en negro con solapas marrones; botones almirantes en chaquetas de tweed de doble botonadura, a los lados de pantalones holgados de pliegues frontales y sobre los hombros de suéteres de canalé; y blusas con volantes que se conocerán para siempre como “la camisa pirata”.

Chanel

Los hombros pronunciados también desempeñaron un papel importante, particularmente las mangas de obispo y cordero, otro guiño al aura de espadachín.

Y, por supuesto, había un cofre del tesoro virtual de joyas al estilo de Verdura que se abrió paso en cinturones, collares de cadena larga, puños y aretes.

El botín del cofre del tesoro, las referencias a bucaneros marineros, todo nos hizo pensar en cuando Kristen Stewart reveló en exclusiva a BAZAAR.com que Viard es un punk rocker.

Colección con aire ochentero

La colección tuvo un aire ochentero, con pantalones cortos tipo culotte sobre medias traslúcidas bordadas con el logo de la firma, joyas doradas con exagerados brazaletes, cinturones en color oro.

Esta, junto a unas cruces bizantinas en jerséis y tops cortos, fue la única salida al minimalismo que se permitió Viard, para quien el combo blanco y negro que hizo famosa a Madame Chanel es la apuesta de colores en la que parece sentirse más cómoda.

Tan solo rompió el binomio para añadir algún toque de burdeos, magenta y un par de trajes de chaqueta y abrigos de lana “tweed” en color lima.

Los trajes en “tweed” fueron más fluidos que nunca, los pantalones se llevaron anchos y abiertos con botones hasta la cadera, los abrigos masculinos abiertos y largos hasta alcanzar la tibia, las chaquetas de terciopelo cortas y las faldas midi abiertas para facilitar el movimiento.

Chanel

Quería que se respirase naturalidad

Viard quería que se respirase naturalidad, con un maquillaje ligero con un discreto ahumado marrón en ojos y un semirrecogido, levantado en la nuca.

La modelo holandesa Rianne Van Rompaey, uno de los rostros del momento, y la italiana Vittoria Ceretti, musa de Lagerfeld, desfilaron juntas, riendo y hablando entre ellas.

Al cierre, la top Gigi Hadid, Mona Tougaard y Hyun Ji Shin, repitieron la escena vestidas en blanco, negro y blanco.

Hadid, la modelo milennial por excelencia con casi 60 millones de seguidores en Instagram, encarnó un homenaje a la histórica portada con la que la directora de la edición estadounidense de Vogue, Anna Wintour, se estrenó en la revista.

Te puede interesar: Giorgio Armani exige un cambio para la moda