Tecnología Videogames

¿Cuánto tiempo se le debe dedicar a los videojuegos?

La palabra e-sport cada vez aparece más en los medios de comunicación. Se trata de competiciones de videojuegos en las que participa un solo jugador o multijugador. Es decir, el jugador contra la máquina o contra otros jugadores, ya sea en una misma localización o a través de internet, con un jugador en Singapur y otro en Albacete, por ejemplo.

Si bien hay pruebas de que los videojuegos pueden mejorar las habilidades cognitivas y emocionales de los jóvenes y adultos, también hay voces que alertan sobre los peligros inherentes a los videojuegos, desde una posible adicción a un aumento de la violencia.

 

Como jugamos y cuánto tiempo lo hacemos

Un equipo de investigadores del Ciberesp sostiene que la clave no es si jugamos o no jugamos a los videojuegos, sino cómo lo hacemos y, sobre todo, en cuánto jugamos.

El equipo del Centro de Investigación Biomédica en Red estudió a 2.442 niños en edad escolar. La idea era analizar la relación real entre el uso semanal de videojuegos y distintos efectos (tanto positivos como negativos) que se han ido asociando durante los últimos 30 ó 40 años.

La investigación indicó que efectivamente, jugar videojuegos parece asociado a una mejor coordinación motora, una mayor rapidez mental y de procesamiento de la información, y mejor memoria de trabajo, atención y motivación.

Lee aquí: Cuando la tecnología se adueña de tu vida

Además, los jugadores no presentaban problemas conductuales comparados con los no jugadores. Si jugaban poco, al menos.

El hallazgo más interesante de este estudio es que, como preveían los investigadores, cierto tiempo semanal dedicado a los videojuegos es bueno. Los beneficios cognitivos y académicos aparecían cuando se le dedicaba apenas una o dos horas al juego. Pero en los niños que dedicaban más de nueve horas, los investigadores observaron problemas conductuales, falta de habilidades sociales y trastornos del sueño.

Cuando deben jugar

En general, los padres pueden establecer dos reglas básicas: Cuando se va el sol, el cerebro, que sigue un ritmo circadiano, pone en marcha un mecanismo para la producción de melatonina, una hormona que favorece el sueño.

La luz azul de los dispositivos electrónicos puede alterar este proceso. Por lo tanto, desde ese momento, el acceso, ya sea para jugar o para ver cualquier tipo de contenido, debe hacerse con filtros de luz azul o activando el modo noche para que la pantalla se vea con tonos anaranjados y luz más débil.

Después de cenar y en el periodo previo a irse a dormir, no se debe jugar, pues se estimula el cerebro y por lo tanto el cuerpo, lo cual va en contra del proceso fisiológico del sueño. De hecho, esa estimulación puede aumentar la producción de la hormona cortisol, que nos prepara para la acción.

Cuánto deben jugar

Los expertos han referido que siempre debemos dar preferencia al juego al aire libre. Si los niños realizan este tipo de juegos con normalidad, no debería preocuparnos que jueguen con videojuegos en otros momentos.

De 3 a 12 años, lo recomendable es dejar jugar a los niños entre una y dos horas máximo al día, sobre todo durante los fines de semana. Al menos eso es lo que recomienda la Asociación Pediátrica Americana. Ahora bien, a partir de esa edad el límite dos horas será ciertamente complicado de mantener. Por todo ello, es necesario poner normas en cuanto a que días y horas se puede jugar. Y no romperlas.

Lo mejor es establecer un tiempo con anterioridad y asegurarnos de que nuestros hijos lo han entendido. De esta forma, hay que avisar con unos minutos de antelación para que guarden la partida o la acaben de la mejor manera posible. Eso sí, una vez llegado el momento de cortar, hay que ser tajantes.

Lee aquí: Fortnite: el exitoso videojuego que no para de causar divorcios en Reino Unido

 

A qué deben jugar

Google, Yeti, videogames, streaming

A la hora de comprar un videojuego, hay que tener en cuenta su clasificación según el contenido. Al igual que las películas, los videojuegos tienen marcada cuál es la edad mínima para poder jugarlo. En España se sigue la normativa europea PEGI (Pan European Game Information), que establece la edad mínima aconsejable para cada juego.

Antes de los 3 años los niños no muestran interés por los videojuegos, ya que no disponen de las habilidades cognitivas suficientes. Su interacción con ordenadores, tablets y móviles son para ver contenido de video, como dibujos animados, películas infantiles o incluso algo tan insólito como contemplar a una niña abrir cincuenta huevos sorpresa seguidos.

También te puede interesar: Analfabetismo matemático: el nuevo riesgo de la tecnología

Isabel Cisneros